Archive for the ‘Nutrición’ Category

Identificación de paleococineros por las marcas en los huesos

Friday, August 12th, 2016

Ciencia y Alimentación. Identificación de paleococineros por las marcas en los huesos. Rafael Barzanallana

Una investigación experimental encabezada por Antonio J. Romero del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de la UPV/EHU muestra que las mordeduras humanas de huesos tienen características distintivas que permiten diferenciarlas de las producidas por otros animales, y que el cocinado previo de la carne influye en la aparición de estas marcas. Este estudio aporta valiosas conclusiones para el análisis de restos de comida encontrados en yacimientos.

Los yacimientos arqueológicos hablan de la vida cotidiana de las gentes de otros tiempos. Sin embargo, saber leer esta realidad no suele ser algo sencillo. Conocemos que las sociedades del Paleolítico vivían de la caza y la recolección, pero los huesos que se encuentran en los asentamientos prehistóricos no siempre son desperdicios de comida de las sociedades que allí vivían. O no sólo son eso. Este tipo de gentes eran nómadas y solían moverse constantemente por el territorio, por lo que sería habitual el merodeo de otros depredadores, como hienas o lobos, en busca de las sobras de comida de los humanos. O incluso, en determinado momento, los carnívoros podrían utilizar como refugio una cueva abandonada por las gentes de la Prehistoria y criar allí a sus cachorros, introduciendo huesos de los animales capturados para alimentarlos. Estos depredadores solían morder los huesos, dejando en ellos improntas de sus dientes.

Por tanto, es muy difícil identificar, por ejemplo, una paletilla de muflón consumida asada hace varios miles de años, de la que hoy sólo quedan algunos fragmentos de hueso. Para poder llegar a identificar casos como ese, una vía novedosa es analizar las marcas que generamos en los huesos los humanos durante el consumo de carne en la actualidad. Los seres humanos no sólo modificamos los huesos al usar sobre ellos cuchillos de piedra y al exponerlos al fuego para cocinarlos, sino que también producimos, como otros animales, marcas de mordeduras sobre las superficies óseas al arrancar la carne para alimentarnos.

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Ampliar en: Cuaderno de Cultura Científica

Tabla periódica de los elementos frente Tabla diaria de los alimentos

Wednesday, August 3rd, 2016

Tabla de los alimentos 2

Puedes ampliar la imagen pinchando aquí

En realidad, esta imagen no es nada más que una adaptación curiosa del plato de la alimentación saludable de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, realizada por el nutricionista Juan Revenga.

a tabla en líneas generales tiene 6 grupos de alimentos sobre los que hacer recomendaciones y sobre los que habría que plantear un patrón de alimentación cotidiano adecuado:

  • La hidratación.
  • Las grasas de adición.
  • El grupo de alimentos de las verduras y hortalizas.
  • El de las frutas.
  • El de los alimentos ricos en hidratos de carbono, muy en especial los cereales.
  • Los alimentos especialmente ricos en proteínas

Las proporciones mandan, para que te hagas una idea del papel que han de representar los consabidos grupos en el día a día… al igual que sucede en la fuente original.

Además, te encontrarás, dentro de cada grupo encontrarás menciones a alimentos que:

  • Dentro que ese grupo es mejor limitar… y que los encontrarás en esa imagen con una barra que los cruza de lado a lado y,
  • Alimentos que dentro de ese grupo es mejor evitar… y que te los encontrarás “sombreados”.

No hay mucho más que explicar, el propósito de estas herramientas es precisamente su sencillez, que a apartir de una imagen te hagas una composición de lugar más o menos válida. Si al mismo tiempo te divierte o entretiene, el objetivo es completo.

Artículo completo en: El nutricionista de la General

Desperdiciar menos carne y comida si nos preocupa el futuro del planeta

Sunday, September 14th, 2014

Ciencia y Alimentación. Desperdiciar menos carne y  comida si nos preocupa el futuro del planeta. Rafael BarzanallanaSi el consumo de carne y la cantidad de comida que tiramos continúa al ritmo actual, sólo la producción de alimentos acapararía todas las emisiones de gases de efecto invernadero que el planeta se puede permitir en 2050, y aún así sería insuficiente para alimentar a sus 9600 millones de habitantes.

Así lo pone de manifiesto un estudio publicado en la revista Nature Climate Change, realizado por investigadores de las universidades británicas de Aberdeen y Cambridge y liderado por la investigadora Bojana Bajzelj, del Departamento de Ingeniería de esta última universidad.

Los investigadores han utilizado datos actuales sobre la explotación de cultivos y el uso de los mismos no sólo para cultivar sino también para producir alimento para el ganado y biomasa para construir modelos de simulación de los posibles escenarios a los que nos enfrentaríamos en 2050 si todo sigue como hasta ahora, explica Bajzelj en una entrevista.

El estudio muestra que seguir consumiendo carne y derivados de la leche al ritmo actual implica tal aumento de la superficie de cultivo, y por tanto de deforestación, de uso de fertilizantes y consumo de agua que el sector agrícola y alimentario incrementaría sus emisiones en un 80 % en 2050.

Advierten cómo la dieta americana y la moda de consumir hamburguesas se está extendiendo, y al consumo desproporcionado de carne en los países desarrollados se suma un aumento en los países en desarrollo por parte de las personas que van teniendo mayor poder adquisitivo.

Preven que ambas tendencias crezcan con el aumento de la población: “Si la dieta global se mantiene como hasta ahora pagaremos un elevado precio en términos de deforestación y pérdida de biodiversidad”, agrega la investigadora.

Las conclusión de los investigadores es que es “un imperativo” encontrar maneras de lograr la seguridad alimentaria global sin necesidad de seguir expandiendo las tierras de cultivo, y que lo que escogemos al hacer la compra es “importante”, como también lo es reducir las cantidades ingentes de comida que desperdiciamos.

Ampliar en:  teinteresa.es Ciencia

Más grasas y menos carbohidratos para adelgazar

Wednesday, September 3rd, 2014

Ciencia y Alimentación. Más grasas y menos carbohidratos para adelgazar. Rafael BarzanallanaCada vez se acumulan más pruebas de que una dieta alta en carbohidratos y baja en grasa es un error. Aún así, hay médicos que aún sabiendo que al bajar la ingesta de carbohidratos se facilita la pérdida de peso, tienen miedo de que el exceso de grasa afecte al corazón. Este miedo es injustificado.

El último clavo en el ataúd de la dieta baja en grasa es este artículo publicado en Annals of Internal Medicine por un equipo de la universidad de Tulane en Nueva Orleans.

El estudio clínico se realizó con 148 personas sin historial de diabetes o enfermedad cardiovascular. Un grupo se alimentó con una dieta baja en carbohidratos (menos de 40 gramos al día, con un 40% de las calorías de grasa), y otro con una dieta baja en grasa (menos del 7% de las calorías). Lo más importante, a ambos grupos les dieron consejos de nutrición durante el ensayo.

De media, al cabo de un año, el grupo con la dieta baja en carbohidratos había perdido 3,5 kilos más que el grupo bajo en grasas.

¿Qué ocurrió con el colesterol? Ya sabes que hay dos tipos, y lo que importa no es tanto el nivel, como la relación entre el colesterol “malo” LDL y el colesterol “bueno” HDL.

El colesterol “malo” o LDL se mantuvo en los dos grupos más o menos igual. Sin embargo, el grupo con la dieta baja en carbohidratos vio cómo aumentaba su nivel de colesterol “bueno” HDL y bajaban sus triglicéridos. Es decir, la dieta alta en grasa y baja en carbohidratos mejoraba los indicadores que predicen las enfermedades cardiovasculares.

Fuente:  QUO

Obesidad infantil, un problema del presente con mirada hacia el futuro

Thursday, August 21st, 2014

Ciencia y Alimentación. Obesidad infantil, un problema del presente con mirada hacia el futuro. Rafael Barzanallana

“Según los datos del MINSAL, el 34% de los niños chilenos menores de seis años sufre obesidad o sobrepeso”.

Lo anterior no responde a un fenómeno aislado, es una expresión de la sociedad en su conjunto. Según el informe 2014 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Chile es el séptimo país con adultos más obesos (25,1%) y el cuarto con mujeres más obesas (30,7%).

La obesidad es la patología más prevalente en la actualidad y ha aumentado en forma dramática en niños y adolescentes en los últimos años, en especial desde los años 90. En la actualidad, las principales causas de muerte en Chile se asocian con el sobrepeso, por lo que es fundamental prevenir estas enfermedades desde las primeras etapas de la vida.

¿Qué factores se asocian a la obesidad?

La obesidad se causa fundamentalmente por un desequilibrio entre la ingesta y gasto calórico. Sin embargo, este proceso es influenciado por varios factores, tanto genéticos como ambientales.

La OMS reconoce que la prevalencia creciente de la obesidad infantil se debe principalmente a cambios sociales. En este sentido, la obesidad no está relacionada únicamente con el comportamiento del niño. Al contrario, es esencialmente una expresión de las relaciones sociales, la base económica y las políticas en todas sus aristas, sean materias de agricultura, transportes, planificación urbana, medio ambiente, educación, y procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos. Es decir, la relación alimentaria es expresión de la sociedad.

¿Cómo avanzar hacia la disminución de la obesidad infantil?

Es una tarea inmensa. Lo que quiero expresar es que, si bien una familia puede influir en gran medida sobre los hábitos alimentarios de sus niños, esto se desvanece cuando los factores externos no proveen las herramientas de desarrollo necesarias para sostener un estilo de vida saludable.

¿Se imaginan cómo una familia que ambos padres trabajan día y noche ganando un sueldo cercano al mínimo, puedan proveer de alimentos saludables y educación a sus hijos?

Es difícil hablar de soluciones cuando el acceso a la educación y salud de calidad es deficitario. Solucionar el problema con una mirada salubrista no depende sólo del esfuerzo individual -como algunos teóricos quieren hacernos pensar-. El problema es fundamentalmente social y, por consiguiente, requiere un enfoque poblacional, multisectorial, multidisciplinario y adaptado a las circunstancias culturales.

Fuente:  Matasanos

 

La dieta paleolítica pudo haber incluido caracoles 10000 años antes de lo que se pensaba

Wednesday, August 20th, 2014

Ciencia y Alimentación. La dieta paleolítica pudo haber incluido caracoles 10000 años antes de lo que se pensaba. Rafael Barzanallana

Habitantes paleolíticos de la España actual podían haber comido caracoles 10000 años antes que sus vecinos del Mediterráneo, según un estudio publicado el 20 de agosto 2014 en la revista de acceso abierto PLoS ONE por Javier Fernández-López de Pablo del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social y colaboradores.

Los caracoles se  generalizaron en el Pleistoceno tardío y el Holoceno, pero aún se desconoce cuándo y cómo fueron incorporados en la dieta humana. Los autores de este estudio encontraron concha de caracol de tierra ~ hace 30000 años en un sitio recientemente descubierto en Cova de la Barriada, España. Para entender mejor los caracoles si los habitantes pudieron haberlos comido, los investigadores estudiaron los patrones de selección de caracoles de tierra, el consumo y la acumulación en el sitio, y luego analizaron la decadencia de las conchas’, proceso de fosilización, composición y la edad midiendo el tamaño de la concha .

Los científicos encontraron agrupaciones de conchas completas de una gran especie de caracoles terrestres en tres áreas del sitio, que corresponden a diferentes puntos de tiempo ~ hace 30000 años. Los caracoles adultos estaban cerca de las estructuras prehistóricas humanas -construcciones que se hubieron podido utilizar para cocinar los caracoles, junto con herramientas de piedra y otros restos de animales que probablemente se tostaban en ámbar de pino y enebro a 375 C. Los autores postulan que estos resultados apuntan a patrones previamente desconocidos de uso de invertebrados y puede destacar una ampliación de la dieta humana durante el Paleolítico superior en la cuenca mediterránea. En las zonas mediterráneas vecinas, comer caracoles de tierra no apareció hasta unos 10000 años más tarde, lo que puede hacer que estos caracoles recién descubiertos sean la evidencia más antigua conocida de que las poblaciones humanas antiguas los utilizaban como fuente de alimento en Europa ~ hace 30000 años.

Fuente: Fernández-López de Pablo J, Badal E, Ferrer Garc?a C, Martínez-Ortí A, Sanchis Serra A (2014) Land Snails as a Diet Diversification Proxy during the Early Upper Palaeolithic in Europe. PLoS ONE 9(8): e104898. DOI: 10.1371/journal.pone.0104898

Grasa saturada y enfermedad cardiovascular, cuando el resultado no es el esperado

Monday, August 4th, 2014

Corría el año 1968 cuando el bioquímico Ivan Frantz comienza su estudio Minnesota Coronary Survey, financiado por el National Institutes for Health dentro del programa National Diet Heart Study, diseñado para investigar la relación entre el consumo de alimentos ricos en grasa saturada y su incidencia en enfermedades cardiovasculares.

El estudio se desarrolla en una residencia de ancianos y seis hospitales para enfermos mentales en el estado de Minnesota. A la mitad de los 9057 hombres y mujeres participantes se les alimenta con una “dieta tradicional estadounidense” con mantequilla, huevos, bacon y carne roja, aproximadamente un 18% grasa saturada y a la otra mitad con una dieta que contiene margarina suave, sustitutos de huevo, carne baja en grasa y preparados lácteos a base de aceite vegetal lo que redujo el contenido de grasa saturada a menos de la mitad, manteniendo ambas dietas en torno a un 38% de grasa en su totalidad.

Los participantes estaban hospitalizados y eran vigilados, por lo que no tenían acceso a otras comidas fuera de la dieta prescrita. Este detalle aseguraba la fiabilidad de los resultados.

Después de cuatro años y medio, los investigadores no encontraron diferencias significativas entre ambos grupos ya fuera en eventos cardiovasculares, muertes cardiovasculares o en mortalidad total.

El cáncer fue mayor en el grupo con bajo contenido de grasa saturada, aunque en el informe final que se redactó al respecto, no dice si esta diferencia fue estadísticamente significativa.

Concluyendo que, la dieta baja en grasas saturadas no había demostrado, en absoluto, ninguna ventaja.

estudio grasas

El estudio no se publicó hasta 16 años después de finalizarse, una vez su director Frantz estaba jubilado y lo hizo en una revista llamada Arteriosclerosis, Trombosis y Biología Vascular, quizás para asegurarse que nadie ajeno al mundo de la cardiología lo leyese.

Frantz que había trabajado en el departamento de Ancel Keys (padre de la hipótesis de los lípidos) defendió el retraso en la publicación asegurando que no había hecho nada malo en el estudio y que simplemente “estábamos decepcionados con la forma en que salió

A pesar que el estudio cuenta con un buen diseño, quizás el mejor (y el más amplio) de los estudios que se han realizado para probar la hipótesis de que la grasa saturada es mala para el corazón y la diferencia radica en que en este los sujetos eran los mismos durante todo el estudio y que no se iban a su casa a cenar.

Este es el mejor ejemplo de sesgo, en este caso ni siquiera trampearon interpretaron estadísticamente los números, simplemente ocultaron la información que no respaldaba la idea inicial que querían demostrar. Justo lo contrario a lo que se espera de un científico…. o no?

Fuente: megsutaestarbien.com

Chocolate y salud

Sunday, November 3rd, 2013

Ciencia y Alimentación. Chocolate y salud. Rafael Barzanallana

La revista Nutrition publica esta semana un estudio, realizado por expertos de la Universidad de Granada (UGR), en el que analiza cómo influye el consumo de chocolate en los niveles de grasa total (la grasa acumulada en todo su cuerpo) y central (abdominal).

Este trabajo, que desmonta la vieja creencia de que comer chocolate engorda, tomó como muestra a los adolescentes que participaron en el estudio HELENA (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence), que analiza los hábitos alimentarios de los jóvenes de nueve países europeos, entre ellos España.

Los resultados, en el que participaron 1.458 adolescentes de entre 12 y 17 años, mostraron que un mayor consumo de chocolate se asoció con niveles más bajos de grasa total y central, según lo estimado por el índice de masa corporal, el porcentaje de grasa corporal (obtenido a partir de plicometría e impedancia bioeléctrica, dos técnicas de medición) y el perímetro de cintura.

Es importante destacar que estos datos fueron independientes del sexo, la edad, la madurez sexual, la ingesta energética total, la ingesta de grasas saturadas, fruta y verdura, el consumo de té y café, y la actividad física de los participantes.

Como explica la autora principal de este artículo, Magdalena Cuenca García, aunque el chocolate está considerado como un alimento con un alto aporte energético (al ser rico en azúcares y grasas saturadas), “recientes estudios realizados en adultos sugieren que su consumo se asocia con un menor riesgo de trastornos cardiometabólicos”.

De hecho, el chocolate es un alimento rico en flavonoides (especialmente catequinas), que proporcionan múltiples propiedades saludables:“Es un gran antioxidante, anti-trombótico y anti-inflamatorio, tiene efectos anti-hipertensivos y puede ayudar a prevenir la cardiopatía isquémica”.

No solo importa el impacto calórico.- Los científicos de la UGR han querido ir más allá, y analizar lo que ocurre con el consumo de chocolate en una edad tan crítica como la adolescencia. El estudio contempla un número elevado de medidas corporales, una medida objetiva de la actividad física y un detallado registro dietético.

Los autores destacan que el impacto biológico de los alimentos no debe ser evaluado solo en términos calóricos. “Las investigaciones epidemiológicas más recientes están centrando su atención en estudiar la relación entre determinados alimentos y los factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas, incluyendo el sobrepeso o la obesidad”.

Con todo, los investigadores insisten en la necesidad de ser moderados en el consumo de chocolate. “En cantidades moderadas, el chocolate puede ser bueno, como ha demostrado nuestro estudio. Pero un consumo excesivo resulta, sin duda, perjudicial. Como se suele decir: demasiado de algo bueno, ya no es bueno”.

Los científicos apuntan que sus hallazgos “tienen también importancia desde el punto de vista clínico, ya que contribuyen a entender los factores que subyacen en el control y mantenimiento del peso óptimo”.

Fuente: Misterios al descubierto

¡Peligro, nutrición ortomolecular!

Sunday, August 12th, 2012

Ciencia y Alimentación. Nutrición ortomolecular, fraude. Rafael BarzanallanaEn primer lugar, presentaré a los protagonistas de esta historia. Por un lado,  los autores del informe, la AED-N. Según su página web, pueden ser miembros de esta asociación con derecho a voz y a voto los “dietistas-nutricionistas recogidos en el artículo 7.2.g) de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y en posesión del título universitario de Nutrición Humana y Dietética (Real Decreto  433/1998 de 20 de marzo) o titulación equivalente procedente de otros países y homologada en el Estado Español.”

Por otro lado, la AENTOC como requisito para ser miembro pide que se presenten “Títulos, Diplomas y Certificados que posea de la Universidad, Escuelas o Institutos donde ha cursado los estudios relacionados con Ciencias de la Salud“. Como se puede ver, los criterios para ser miembro de la AENTOC son un poco más relajados que en AED-N. Según lo que indican en la web, valdría hasta uno de los títulos de Doctor Honoris Causa en Nutrición Holística del Instituto e Iglesia de Los Ángeles para el Desarrollo Vital (LADCI) que se pueden comprar por internet. De hecho, los miembros de la Comisión Científica de la AENTOC que aparecen al comienzo de su manifiesto, poseen los títulos de Terapeuta o Nutricionista Ortomolecular, Especialista en Terapia Neural e Hidroterapia de colon, Naturópata,  Homeópata o Acupuntor. La Presidenta de la AENTOC indica que posee los siguientes títulos: “Nutricionista Ortomolecular (AENTOC). Experta en Nutrición Celular Activa (Asociación Francesa de Medicina Ortomolecular). Doctor Ph. en Naturopatia. Terapeuta Flores de Bach. Presidenta de AENTOC.” Esto ya da una idea de que en la AENTOC les importa un pimiento el método científico y son bastante propensos a creer en pseudoterapias y magufadas.

¿Qué dice el informe de la AED-N que ha molestado tanto a la AENTOC? El resumen de este informe, que puede leerse completo aquí, dice:

Postura oficial del Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN) en relación a la “Nutrición Ortomolecular”
Es la postura de GREP-AEDN desaconsejar encarecidamente la llamada “Nutrición Ortomolecular” por tratarse de una terapia que no está basada en datos científicos contrastados y porque fomenta el uso de dosis muy altas de vitaminas, minerales y otras sustancias. El alto consumo de dichas vitaminas, minerales u otras sustancias entra en conflicto directo con los niveles superiores de ingesta tolerable que recomiendan no superar tanto el Institute of Medicine (IOM) y el Food and Nutrition Board (FNB) de Estados Unidos (organismo de referencia a nivel mundial en cuanto a Ingestas Dietéticas de Referencia) como la European Food Safety Authority (EFSA), debido a que se han observado efectos adversos tras su ingesta tanto a corto como a largo plazo. La “Nutrición Ortomolecular” puede calificarse como una propuesta paracientífica, engañosa, fraudulenta y potencialmente peligrosa.

Principales efectos adversos asociados a la ingesta de vitaminas por encima de los niveles superiores de ingesta tolerable:
 Vitamina A: efectos teratológicos y hepatotoxicidad.
 Vitamina C: síntomas gastrointestinales, cálculos renales, exceso de absorción de hierro.
 Vitamina D: hipercalcemia.
 Vitamina E: hemorrágias.
 Niacina: enrogecimiento de la piel y síntomas gastrointestinales.
 Vitamina B6: neurotoxicidad.
 Folatos: enmascara complicaciones neurológicas en sujetos con déficit de vitamina B12. Debido a
que los estudios son limitados, no se establecen otros efectos adversos bien descritos.
 Colina: sudoración y olores corporales desagradables, salivación, hipotensión, hepatotoxicidad.

Principales efectos adversos asociados a la ingesta de minerales por encima de los niveles superiores de ingesta tolerable:
 Boro: efectos negativos sobre la capacidad reproductiva y de desarrollo.
 Calcio: cálculos renales, hipercalcemia, insuficiencia renal.
 Cobre: síntomas gastrointestinales, daño hepático.
 Fluor: fluorosis.
 Yodo: aumento de las concentraciones sanguíneas de hormona estimuladora de la glándula tiroides (TSH).
 Hierro: síntomas gastrointestinales y prooxidación.
 Magnesio: diarrea osmótica.
 Manganeso: neurotoxicidad.
 Molibdeno: efectos negativos sobre la capacidad reproductiva.
 Níquel: efectos sobre el control del peso corporal.
 Fósforo: calcificación metastásica (un subtipo de calcificación patológica), porosidad ósea,
interferencia con la absorción de calcio.
 Selenio: fragilidad y pérdida de pelo y uñas.
 Vanadio: lesiones renales.
 Zinc: disminución del estatus de cobre.

Artículo completo en:  El Blog Falsable

 

Efecto del horario de las comidas en la acumulación de grasas

Friday, July 20th, 2012

Ciencia y Alimentación. Efecto del horario de la comdia en grasas. Rafael Barzanallana

Comer en horarios regulares e incrementar la parte del día en la que se ayuna podría compensar los efectos perniciosos para la salud de una dieta rica en grasas y prevenir de esta manera la obesidad, la diabetes y las enfermedades hepáticas, al menos en ratones. Los resultados los publica el mismo equipo de investigación del Instituto Salk (EE.UU.), esta vez encabezado por Megumi Hatori, en Cell Metabolism.

 El objetivo del estudio era determinar si la obesidad y las enfermedades metabólicas son una consecuencia efectivamente de una dieta rica en grasas o de la interrupción de los ciclos metabólicos. En esencia, las conclusiones de los autores son que los ratones que vieron limitado su horario de acceso a la comida a ocho horas son más sanos que los ratones que tenían acceso a ella, y comían, durante las 24 horas del día, independientemente de la calidad y del contenido de la dieta.
Los investigadores alimentaron dos grupos de ratones, con los mismos genes, sexo y edad, con una dieta en la que el 60% de las calorías provenía de grasas (como si te alimentaras sólo y exclusivamente de patatas fritas o helado). Un grupo de ratones podía comer siempre que quisiese, consumiendo la mitad de su comida de noche (los ratones son nocturnos) y picoteando durante el resto del día. El otro grupo tenía un acceso temporal restringido (ATR) a la comida a 8 horas por la noche o, visto desde otro punto de vista, ayunaba 16 horas al día. Otros dos grupos de control comieron una dieta estándar con un 13% calorías provenientes de grasas en condiciones correspondientes a cada uno de los grupos primeros.
 Tras 100 días, los ratones que comían alimentos grasos a lo largo de todo el día ganaron peso y desarrollaron altos niveles de colesterol y de glucosa en sangre así como daños hepáticos y una disminución del control motor. Por su parte, los ratones ATR que habían ingerido el mismo tipo de comida grasa pesaban un 28% menos y no mostraban efectos adversos en su salud a pesar de ingerir la misma cantidad de calorías que los del otro grupo. No sólo eso, en las pruebas motoras los ratones ATR tenían mejores resultados que los ratones de acceso libre a la comida con dieta normal.
Ampliar en:  Experientia docet

Las calorías de los menús de “comida rápida” cumplen la ley, pero no son adecuados

Thursday, February 23rd, 2012

Ciencia y Alimentación. Exceso de calorias y falata de información clra en comida rápida. Marisol Collazos Soto
La lista de calorías en los menús de comida rápida de  cadenas de restaurantes podría cumplir con los requisitos federales de etiquetado, pero no hacen un buen trabajo para ayudar a los consumidores que tratan de hacer una elección saludable de comida,  según informes de  estudios de Columbia University School of Nursing (CUSON).

El estudio, realizado por Isabel Bruto Cohn, RN, NP, DNSc, profesor asistente de enfermería en Cuson, y sus colegas, fue publicado en línea el 16 de febrero de 2012, en el Journal of Urban Health. Los investigadores estudiaron las cantidades de calorías de 200 productos alimenticios en los menús en los restaurantes de la cadena de comida rápida en Nueva York centro de la ciudad, barrio de Harlem. Desde 2006, la ciudad ha tenido una ley de etiquetado del menú estándar que incluye algunos, aunque no todos, de los nuevos requisitos federales.

“Aunque la mayoría de  productos eran legalmente compatible, no se ha demostrado utilidad”, dicen los autores. “Anuncios de menú para porciones individuales son fáciles de entender, pero habilidades matemáticas complejas son necesarias para interpretar las comidas diseñadas para servir a más de una persona. En algunos artículos, se duplicó en calorías dependiendo del sabor, y la publicación de calorías no dio suficiente información para hacer las selecciones más saludables “.

La ley de reforma de salud federal, aprobada en marzo de 2010 requiere que los restaurantes con 20 o más ubicaciones han de proporcionar datos sobre las calorías e información nutricional adicional para los elementos de menú y comidas de autoservicio. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) está estudiando la mejor manera de guiar a las cadenas de restaurantes en la publicación de la cantidad de calorías en los menús.

Listados de calorías fáciles de entender podrían ser útiles para los consumidores que tratan de hacer una elección de alimentos saludables, especialmente a la luz de la creciente prevalencia de obesidad entre los adultos y niños estadounidenses. La tendencia es un problema particular en los barrios de bajos ingresos y  barrios pobres, donde las fuentes de alimentos más saludables podrían  no ser tan comunes como la comida rápida. Los estudios sugieren que los consumidores generalmente no son conscientes de, o tienen una estimación imprecisa, del número de calorías de los alimentos en restaurantes.

Para recolectar los datos, los voluntarios equipados con cámaras digitales trabajaron en parejas, y recorrieron cada área designada por el bloque para identificar puntos de venta de restaurantes  nacionales. Un total de 70 menús y tablas de menú de 12 cadenas de restaurantes fueron fotografiados, y clasificados 200 artículos de alimentos, utilizando una medida de “utilidad práctica” que los investigadores desarrollaron para calcular (1) lo que constituye una sola porción y (2) el número de calorías en una sola porción. Luego, los investigadores combinan esta medida con las actuales directrices de la FDA para desarrollar un temario de siete “herramientas de valoración de menús”.

Los investigadores encontraron que, mientras que la mayoría de los restaurantes estudiados han publicado la cantidad de calorías, en la mayoría de los casos no hubo información suficiente para hacer uso de ellas en el punto de compra. Una razón para esto fue que la mayoría de los artículos en los tableros de menú estudiadas fueron platos combinados en lugar de productos individuales. Por otra parte, cada vez era más difícil de calcular calorías por comida, cuando la publicación incluye algo más que una unidad individual de la medida.

La cantidad de calorías se hizo más difícil ya que los alimentos se volvieron más complejos, especialmente los artículos de combinación y multirración, lo que representó el mayor porcentaje de las partidas registradas. Estos cálculos necesarios (matemáticos y nutricionaes)l,que podrían ser más difícil entre los grupos socioeconómicos bajos en las zonas urbanas, donde los restaurantes de comida rápida de cadenas tienden a estar más concentrados.

Por ejemplo, los informes de los estudios, una  ración de pollo fue catalogada como 3 240 a 12 360 calorías, pero el tablero del menú no contiene suficiente información para determinar el número de piezas de pollo en el tamaño de la porción. Del mismo modo, un combo héroe de rango de 500 a 2 080 calorías, pero no se proporcionó información sobre cómo pedir el consumidor dentro de la gama más baja de este elemento del menú. Pizzas de especialidad se ofrece en amplios rangos sin una explicación clara de en qué se diferenciaban, ya que la cantidad de calorías se basa en un tamaño estándar y un conjunto estándar de ingredientes.

Los autores señalan que su estudio se limita a una comunidad urbana y no se centran en el comportamiento real de compra de alimentos, sino más bien en los tableros de menú publicados en las cadenas de restaurantes. Sin embargo, dicen, su trabajo sugiere la necesidad de información sobre las calorías más comprensible y útil en los menús publicados.

“Dado que la legislación se desarrollará aún más, apoyamos la FDA en su compromiso de contar con tableros de menú que san útiles a todos los niveles de alfabetización”, concluyen. En concreto, los autores abogan por un sistema que utiliza barras de conteo de calorías de forma más intuitiva asociados a las combinaciones de alimentos en lugar del actual sistema de rangos. En un sistema revisado, un sándwich para el desayuno, por ejemplo, habrían sido consideradas como “huevo con jamón / tocino / salchichas 350/550/750.”

Afirman “en comunidades de bajos ingresos con una alta densidad de restaurantes de cadena, y donde el nivel de instrucción de los consumidores puede ser baja, lo que simplifica anuncios en calorías y reducir al mínimo las matemáticas necesarias para calcular las calorías que aumentar la utilidad del menú general”.

Fuente: EurekAlert!

Escarabajos eligen el menú más saludable si se les da a elegir

Thursday, February 23rd, 2012

Actualidad Informática. Escarabajos eligen el menú más saludable. Rafael Barzanallana
En un reciente estudio publicado sobre la alimentación de un tipo de escarabajo el equipo liderado por el biólogo Kim Jensen, de la Universidad de Exeter, recogió hembras del escarabajo Anchomenus dorsalis, un insecto de jardín común, que se alimenta de babosas, polillas, hormigas y hasta larvas de otros escarabajos, y las dividió en dos grupos. Pretendía conocer cómo se comportaban estos animales si pudieran elegir los ingredientes de su dieta.

Dividió a sus hembras en dos grupos. Al primero se les ofrecía para que eligieran como dieta un conjunto de distintos alimentos; algunos ricos en proteínas y otros, en cambio, ricos en grasa.

El segundo grupo no tuvo tanta suerte: una parte eran alimentados solo con proteínas y otros solo con grasas; es decir, con dos tipos de dieta que en ningún caso alcanzaba el equilibrio de nutrientes correctos.

Los escarabajos que podían comer a la carta, sorprendentemente, eligieron combinaciones de alimentos que les aportaban un correcto equilibrio entre proteínas y grasas. La acertada elección se tradujo en que esas hembras ponían más huevos (un parámetro que se asocia objetivamente a la mejora de la especie) que las que no estaban bien alimentadas.

Es la primera vez que un trabajo de investigación científica prueba que los animales carnívoros seleccionan de manera natural los parámetros que les conducen a comer aquello que garantiza una dieta equilibrada. Es decir, que demuestra que los depredadores también procuran seleccionar los alimentos sobre la base de sus valores nutricionales.

Ampliar en:  Más que Ciencia

Foto: 123RF

 

¿Es la fructosa responsable de la epidemia de obesidad?

Tuesday, February 21st, 2012

Ciencia y Alimentación. La fructosa puede no ser esponsable de obesidad excesiva. Rafae Barzanallana
Investigadores del Hospital St. Michael revisar más de 40 estudios publicados sobre si la molécula de fructosa provoca aumento de peso. Revisaron 31  pruebas “isocalóricas”, los participantes comieron una cantidad similar de calorías, pero un grupo comió fructosa pura y el otro comió carbohidratos sin fructosa. El grupo de la fructosa no aumentó de peso.

En 10 ensayos “hipercalóricos” , los integrantes de un grupo consumieron su dieta habitual y los otros exceso de calorías añadido en forma de fructosa pura a su dieta normal o una dieta de control. Tanto los que consumieron las calorías adicionales como los de la  fructosa aumentaron de peso.

Sin embargo, todo lo que podía decir es que una caloría es simplemente igual a  otra, y cuando se consumen demasiadas calorías se sube de peso, dijo el autor principal, el Dr. John Sievenpiper.

“La fructosa puede no ser el culpable de la obesidad”, dijo. “Puede que sólo sean las calorías de cualquier fuente de alimento. El consumo excesivo es la cuestión.”

La fructosa se encuentra de forma natural en frutas, verduras y miel. Los participantes en los estudios examinados por el Dr. Sievenpiper comió la fructosa en forma de fructosa cristalina, lo que se cocía ya sea en alimentos o rociada sobre los cereales o bebidas.

Los estudios no  consideraban el jarabe de maíz alto en fructosa, que ha sido señalado como el principal culpable del aumento de peso. Es sólo el 55 por ciento fructosa, junto con el agua y glucosa. El Dr. Sievenpiper dijo que la mayoría de los estudios que examinaron fueron pequeños, de corta duración y de mala calidad, por lo que es necesario realizar estudios de calidad superior, más tiempo y mejor.

Fuente: Annals of Internal Medicine.

La preferencia por los alimentos grasos pueden tener raíces genéticas

Saturday, February 4th, 2012

Ciencia y Alimentación. Prefrencia por las grasas puede ser genética. Rafael BarzanallanaLa preferencia por alimentos ricos en grasas tiene una base genética, según los investigadores, que descubrieron que las personas con ciertas formas del gen CD36 puede tener gusto por alimentos ricos en grasa más que los que tienen otras formas de este gen.

Los resultados ayudan a explicar por qué algunas personas se esfuerzan cuando siguen una dieta baja en grasa y puede que algún día ayudar a las personas en la selección de las dietas que sean más fáciles de seguir. Los resultados también podrían ayudar a los desarrolladores a crear nuevos alimentos bajos en grasa que tengan un mejor sabor.

“La grasa es universalmente aceptable para los seres humanos”, dijo Kathleen Keller, profesor asistente de ciencias de la nutrición, de Penn State. “Sin embargo, hemos demostrado por primera vez que las personas que tienen formas particulares del gen CD36 tienden a preferir alimentos más ricos en grasa y pueden estar con mayor riesgo de obesidad en comparación con aquellos que no tienen esta forma del gen. En los animales, CD36 es un gen necesario para la capacidad tanto de detectar y desarrollar preferencias para la grasa. Nuestro estudio es uno de los primeros en mostrar el resultado de esta relación en los seres humanos. ”

Keller y un equipo de científicos de la Universidad Estatal de Pensilvania, la Universidad de Columbia, la Universidad de Cornell y la Universidad de Rutgers examinaron 317 hombres afroamericanos y mujeres porque los individuos en este grupo étnico son sumamente vulnerables a la obesidad y por lo tanto están en mayor riesgo de enfermedades relacionadas con la obesidad.

El equipo dio a los participantes aderezos para ensaladas italianas preparadas con diferentes cantidades de aceite de canola, que es rico en largas cadenas de ácidos grasos. A los participantes se les pidió que clasificaran a sus percepciones de los depósitos de exceso de grasa, contenido de grasa y cremosidad en una escala con los extremos  “extremadamente baja” y “extremadamente alta”.

El equipo también dio a los participantes cuestionarios dirigidos a entender sus preferencias alimenticias. Los participantes calificaron cuánto les gustaba cada alimento en una escala entre “disgusta extremadamente” y “me gusta extremadamente”. Los alimentos incluidos en el cuestionario fueron asociados con los malos resultados de la ingesta alimentaria y la salud, tales como:  crema agria, mayonesa, tocino, pollo frito, perros calientes, patatas fritas, quesos, tortas, galletas y donas.

Los investigadores recolectaron muestras de saliva de los participantes para determinar qué formas de CD36  tenían. De las muestras de saliva, extrajeron fragmentos de ADN y examinaron las diferencias en el gen CD36 contenida dentro de los fragmentos.

Encontraron que los participantes que tenían la  forma “AA” del gen – presente en el 21 por ciento de la población – calificaron a los aderezos para ensaladas, como más cremosa que los individuos que tenían otras formas del gen. Estas personas informaron que los aderezos para ensaladas eran más cremosos, independientemente de qué cantidad de grasa en realidad estaba en ellos. Los investigadores también encontraron que los individuos AA gustaba aderezos para ensaladas, aceite de oliva y otros aceites de cocina más que los que tenían otras formas del gen. Los resultados se publican en un número reciente de la revista Obesity.

“Es posible que el gen CD36 se asocie con la ingesta de grasas y la obesidad por lo tanto, a través de un mecanismo de la percepción y la preferencia de la grasa por vía oral”, dijo Keller. “En otras palabras, nuestros resultados sugieren que las personas con ciertas formas del gen CD36 puede encontrar la grasa cremosa y agradable más que otros. Esto puede aumentar su riesgo de obesidad y otros problemas de salud.”

De acuerdo con Keller, quien tiene ciertas formas de un gen que ayudan en la percepción y el disfrute de las grasas en los alimentos alguna vez pudo haber sido una ventaja. “Las grasas son esenciales en nuestra dieta”, dijo. “En nuestra historia evolutiva, las personas que estaban en mejores condiciones para reconocer las grasas en los alimentos eran más propensos a sobrevivir. Tales formas del gen, sin embargo, son menos útiles para nosotros hoy como la mayoría ya no tenemos que preocuparnos de conseguir suficiente grasa en la nuestras dietas. ” De hecho, agregó, tener esas formas de un gen puede ser perjudicial en el mundo actual de los alimentos de conveniencia cargadas de grasa.

“Nuestros resultados pueden ayudar a explicar por qué algunas personas tienen más dificultades para seguir una dieta baja en grasa que otras personas y por qué estas mismas personas a menudo les va mejor cuando adoptan alta en grasa y dietas bajas en carbohidratos como la dieta Atkins”, dijo Keller . “Esperamos que estos resultados algún día ayudar a la gente a elegir una dieta que es más fácil para ellos seguir. También pensamos que los resultados podrían ayudar a los desarrolladores crear alimentos con mejor sabor baja en grasa que atraen a una gama más amplia de la población”.

En el futuro, el equipo tiene previsto ampliar la población a examinar para incluir a los niños. “En el momento en que somos adultos es muy difícil para nosotros cambiar nuestras conductas alimentarias”, dijo Keller. “Así que si podemos determinar los niños que tienen formas del gen CD36, así como otros genes que se asocian con un mayor gusto por las grasas, podemos ayudarles a desarrollar hábitos alimenticios saludables a una edad temprana”.

Keller también tiene previsto incorporar nuevas técnicas, como la resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), para comprender mejor por qué ciertas formas del gen CD36 están vinculados al aumento de las preferencias de grasa.

“Tenemos la intención de buscar a los niños mientras están probando alimentos altos en grasa y bebidas de modo que podamos ver cómo el cerebro reacciona a las grasas”, dijo. “Al hacer esto, podemos ser capaces de desarrollar alimentos que son percibidas por el cerebro como sabrosos bocadillos altos en grasas, aunque en realidad, son bajos en grasa y saludable.”

Fuente: Kathleen L. Keller, Lisa C.H. Liang, Johannah Sakimura, Daniel May, Christopher van Belle, Cameron Breen, Elissa Driggin, Beverly J. Tepper, Patricia C. Lanzano, Liyong Deng, Wendy K. Chung. Common Variants in the CD36 Gene Are Associated With Oral Fat Perception, Fat Preferences, and Obesity in African Americans. Obesity, 2012; DOI: 10.1038/oby.2011.374

 

Los refrescos tipo gaseosa tienen más fructosa que la indicada

Sunday, December 4th, 2011

Ciencia y Alimentación. Exceso de fructosa en bebidas gaseosas. Rafael Barzanallana
Investigadores de University of Southern California’s Keck School of Medicine fueron de compras en el este de Los Angeles (EE.UU.) y compraron 23 latas y botellas de bebidas gaseosas populares. Luego las enviaron a un laboratorio en Massachusetts que utilizaron una técnica llamada cromatografía líquida de alto rendimiento para determinar la cantidad de fructosa, glucosa y sacarosa en cada muestra. Cada bebida se puso a prueba tres veces, y todas las muestras fueron etiquetadas.

Antes de llegar a los resultados, hagamos una pausa para una revisión rápida de los azúcares. La fructosa y la glucosa son azúcares simples. La fructosa es más dulce que la glucosa y se ha demostrado que hace más daño al metabolismo. Sacarosa – más conocida como azúcar de mesa – es una combinación de 50-50 de fructosa y glucosa. El jarabe de maíz  alto en fructosa (JMAF o HFCS) utilizado en refrescos se supone que no contienen más del 55 por ciento de fructosa y 45 por ciento de glucosa, de acuerdo con la Asociación de Refinadores de Maíz. (Otra formulación popular es de 42 por ciento de fructosa y 58 por ciento por ciento de glucosa.) Esta pequeña diferencia es la razón por la que en exceso con frecuencia se dice que el JMAF es tan insalubre como el azúcar “natural”.

Pero resulta que algunas de los integrantes que ponen en las bebidas  gaseosas no es JMAF, es RMAF- Jarabe de maíz muy rico en fructosa.

Los investigadores de Keck determinaron que los endulzantes de Coca-Cola y Pepsi contenían hasta un 65 por ciento de fructosa (y sólo el 35 por ciento de glucosa), y Sprite fructosa un 64 por ciento (y un 36 por ciento de glucosa).

“El tipo de azúcar que aparece en la etiqueta no siempre es coherente con el tipo de azúcar detectado”, escribieron. “Teniendo en cuenta que el estadounidense promedio bebe 50 litros de refrescos y otras bebidas endulzadas cada año, es importante que tengamos información más precisa sobre lo que contienen, incluyendo una lista del contenido de fructosa”.

Para asegurarse de que se precisan las pruebas de cromatografía líquida de alto rendimiento, los investigadores también enviaron muestras de fructosa pura, glucosa pura y sacarosa pura. La prueba detectó 9.9 gramos de fructosa, en una muestra de 10 gramos de fructosa, 9.8 gramos de glucosa en una muestra de 10 gramos de glucosa, y 9 gramos de sacarosa en una muestra de 10 gramos de sacarosa.

El estudio deparó algunas otras sorpresas:

- Mountain Dew tenía azúcar un 13 por ciento menos de lo anunciado en la etiqueta, y en Dr. Pepper había un ocho por ciento menos.

- Las muestras analizadas de la mexicana Coca-Cola – que supuestamente está hecha con azúcar de caña en lugar de jarabe de maíz alto en fructosa – no contiene sacarosa, sólo fructosa y glucosa en un 52 por ciento y 48 por ciento de proporción.

- El 17 por ciento del edulcorante en Red Bull fue fructosa, a pesar de que la sacarosa y la glucosa son los edulcorantes que aparecen en la etiqueta.

Esto es lo que la nutricionista Marion Nestle  dijo sobre el estudio en su blog, Food Politics: “He estado diciendo por años que la composición del azúcar del jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) no es diferente del azúcar de consumo habitual (sacarosa). ”

Nestlé continuó: “la mayoría de los casos, el JMAF se supone que tiene el 55 por ciento de fructosa, en comparación con el  50 por ciento en el azúcar de mesa. La mayoría de los alimentos y bebidas se supone que  utilizan JMAF es decir, 42 por ciento de fructosa, un porcentaje de 55 no es muy diferente biológicamente de 50, por lo que se ha asumido que no hay diferencia biológicamente significativos entre el JMAF y el azúcar de mesa. Este estudio, si se confirma, significa que puede ser necesario un replanteamiento “.

Los investigadores de la USC señalaron que la Food and Drug Administration permite un margen de maniobra en las etiquetas de nutrición. A los refrescos se les permite tener hasta un 20 por ciento más de un nutriente – entre ellos el azúcar y el JMAF – lo que se indica en el lado de la lata. Incluso Coca-Cola y Pepsi con fructosa de 65 por ciento en lugar del 55 por ciento, supone el 18 por ciento más de lo anunciado.

Fuente: PHYSORG.com

 

En Reino Unido los niños menores de ocho meses consumen demasiada sal

Sunday, July 31st, 2011

El setenta por ciento de los bebés menores de ocho meses de edad, tienen un consumo de sal (cloruro de sodio) por encima del nivel máximo recomendado del Reino Unido, debido a que se alimentan con productos salados y procesados como el extracto de levadura, salsas, frijoles al horno y  espaguetis enlatados.

A muchos también se les da leche de vaca, que tiene niveles más altos de sal que la leche materna o de fórmula, ya que es su principal bebida a pesar de las recomendaciones de que no debe ser utilizada de esta manera hasta que el bebé tenga por lo menos un año de edad. Los altos niveles de sal puede dañar los riñones en desarrollo, dar a los niños el gusto por alimentos salados y establecer malas prácticas de alimentación que persisten en la edad adulta y pueden  dar lugar a problemas de salud más adelante.

Estos son los últimos hallazgos de investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido)  sobre la base de casi 1200 niños participantes en  un  estudio que acaba de publicarse en internet en la revista European Journal of Clinical Nutrition.

Los investigadores encontraron que en la mayoría de los bebés se introdujeron por primera vez los sólidos alrededor de 3-4 meses, la ingesta de sal significa para el grupo más alto, de ocho meses, más del doble de la recomendación máxima para ese grupo de edad (400 mg de sodio por día hasta 12 meses ). Los niños en este grupo a menudo consumen leche de vaca como bebida principal, que tiene un alto contenido de sodio de 55 mg por 100 g frente a la materna  (15 mg por 100 g) o leche de fórmula (15-30 mg por 100 ml). También ingerían tres veces más la cantidad de pan en comparación con el grupo más bajo, y se les dio sabores salados, como el extracto de levadura y salsas.

En el Reino Unido, la mayoría de la sal consumida por los individuos se añade a los alimentos durante su fabricación, con una proporción relativamente pequeña adicionada al cocinar o en la mesa y es  habitual que los consumos en los niños y los adultos son muy superiores a las directrices NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence).

Hablando de los resultados, el Dr. Pauline Emmett y Cribb Vicky, los nutricionistas que llevaron a cabo la investigación, afirmaron:

“Estos hallazgos muestran que la ingesta de sal debe reducirse considerablemente en los niños de este grupo de edad. Los bebés necesitan alimentos especialmente preparados para ellos, sin sal agregada, por lo que es importante adaptar la dieta familiar.”

“Esta investigación sugiere que un consejo claro es necesario para los padres, sobre qué alimentos son adecuados para los niños. Este se debe ofrecer a todos los padres y cuidadores y debe incluir el consejo importante de no utilizar la leche de vaca como bebida principal antes de los 12 meses de edad.”

Agregaron que:

“Teniendo en cuenta que tres cuartas partes de la sal en la dieta provienen de alimentos procesados para adultos, el éxito de las estrategias de reducción de la sal sólo pueden lograrse con la cooperación de la industria alimentaria. Los fabricantes tienen la responsabilidad de reducir el contenido de sal de los productos alimenticios. Este proceso ya ha comenzado en el Reino Unido, pero aún queda mucho por hacer. Si este estudio se repite hoy en día es probable que hubiera alguna mejora pero no lo suficiente para proteger la salud de los bebés. ”

Fuente: EurekAlert¡

Nuevo estudio de los contaminantes ambientales en la leche materna

Wednesday, February 2nd, 2011

Ciencia y Alimentación. Leche materna y contaminantes. Rafael Barzanallana
Los niveles de contaminantes ambientales en el cuerpo  de la madre sufren una disminución durante la lactancia. Después de un año de lactancia, los niveles de una serie de contaminantes ambientales en la leche materna por la caen de 15 a 94 por ciento, según un reciente estudio del Instituto Noruego de Salud Pública. Ha habido pocos estudios en este tema con anterioridad.

La leche materna es nutricionalmente el mejor alimento para los bebés y contiene todas las sustancias que un niño necesita para un óptimo crecimiento y desarrollo. Sin embargo, la leche materna contiene bajas concentraciones, pero mensurables de los contaminantes ambientales químicos dañinos para la salud de los productos de la industria y fabricación, que son ampliamente difundidos en el ambiente.

Los contaminantes ambientales entran al cuerpo a través de los alimentos y en parte se excretan en la leche materna. Los niveles de contaminantes en la leche materna reflejan los que hay en el cuerpo de la madre y por lo tanto es ideal para monitorear los niveles de exposición.

las mujeres noruegas son  las madres en el mundo que amamantan a sus hijos más tiempo, alrededor del 80 por ciento de los bebés que reciben leche materna tienen seis meses de edad, y no es raro dar el pecho hasta que el niño es mayor de dieciocho meses de edad. Esto hace que sea especialmente importante para estudiar los contaminantes que los niños están expuestos a través de la leche materna en Noruega.

El Departamento de Química Analítica en el Instituto Noruego de Salud Pública ha investigado recientemente cómo el contenido de contaminantes ambientales en la leche materna cambia durante el período de lactancia para cada madre. Sestudiaron más de 30 compuestos de contaminantes conocidos como retardantes de llama bromados, los PCBs, y compuestos perfluorados.

El estudio muestra que los niveles de casi todos los compuestos en la leche disminuye con el tiempo y se reducen en un 15-94 por ciento en un año de lactancia. Esto debe tenerse en cuenta al evaluar los beneficios y posibles riesgos de la lactancia materna.

A partir de estudios anteriores sabemos que los niveles de contaminantes conocidos del medio ambiente en la leche materna y la sangre han disminuido drásticamente en las últimas décadas. Las excepciones son los retardantes de llama bromados y los compuestos perfluorados, que comenzó a declinar hacia finales del siglo.

El descenso muestra que las medidas adoptadas por la industria y por las autoridades para reducir la propagación de estas sustancias en el medio ambiente ha hecho que la población no ingiera tantos contaminantes ambientales como antes.

Más información: C. Thomsen, LS Haug, H. Stigum, M. Frøshaug, Broadwell SL, G. Becher. “Los cambios en las concentraciones de compuestos perfluorados, polibromodifeniléteres y bifenilos policlorados en la leche materna durante los doce meses de lactancia.” Environmental Science and Technology, 44 (2010) 9550-9556

Proporcionado por el Instituto Noruego de Salud Pública

Fuente: PHYSORG.COM

La dieta mediterránea asociada con menor tasa de deterioro cognitivo

Wednesday, January 5th, 2011

La dieta mediterránea, rica en verduras, pescado y aceite de oliva y consumo moderado de vino y alcohol, se asocia con menores tasas de declive cognitivo en los adultos mayores, según investigadores de  Rush University Medical Center.

Los resultados se publican en el .

En el estudio fueron incluidos 3 759 residentes mayores de la zona sur de Chicago (EE.UU.) que forman parte del “Proyecto de Envejecimiento Saludable de Chicago”, una evaluación continua de la salud cognitiva en adultos mayores de 65 años. Cada tres años, los participantes del estudio, a partir de la edad de 65 años, se sometió a una evaluación cognitiva que probara aspectos relacionados la memoria y las habilidades básicas de matemáticas. Los participantes también completaron un cuestionario sobre la frecuencia con que se consumen 139 artículos alimenticios que van desde los cereales y el aceite de oliva  a la carne roja y alcohol.

Posteriormente, los investigadores analizaron cómo de cerca cada uno de los participantes del estudio se adhirieron a una dieta mediterránea, que incluye el consumo diario de alimentos tales como frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva, pescado, patatas y cereales no refinados, así como vino.

De una puntuación máxima de 55, lo que indicaría la adhesión completa a la dieta mediterránea, el participante del estudio promedio anotó 28. Aquellos con las puntuaciones más altas fueron también las personas cuyas pruebas cognitivas mostraron un ritmo más lento de declive, incluso cuando otros factores que podrían explicar el resultado, como el nivel de educación, fueron considerados.

Los investigadores también analizaron cómo de cerca los participantes del estudio se adhirieron al Índice de Alimentación Saludable-2005, que se basa en las recomendaciones de las Guías Alimentarias 2005 para los estadounidenses. Los puntajes más altos indican un cumplimiento más estricto de este índice, que da menos peso al pescado, las legumbres y el consumo moderado de alcohol, no se corresponden con diferencias en las tasas de declive cognitivo.

Christy Tangney, PhD, autor principal del estudio y profesor asociado de nutrición clínica en la Universidad de Rush, dijo que los resultados se suman a otros estudios que demuestran que una dieta mediterránea reduce el riesgo de enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer y la diabetes.

“Cuanto más podamos incorporar las verduras, aceite de oliva y pescado en nuestra dieta y el consumo moderado de vino, mejor será para nuestro cerebro y el envejecimiento de los órganos”, dijo Tangney.

Fuente:  Rush University Medical Center

Pobres, gordos y locos

Sunday, December 26th, 2010

Las desigualdades sociales se traducen en una mayor incidencia de obesidad y una peor salud mental. No es que sea realmente un descubrimiento porque las desgracias nunca vienen solas, pero ahí hay dos estudios que le ponen números y evidencia al problema.

Artículos recientemente publicados en la revista Anales de Pediatría:

Desigualdades sociales en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adolescentes

http://www.elsevier.es/revistas/ctl_servlet?_f=7064&ip=83.46.149.128&articuloid=13184265&revistaid=37,

y Desigualdades sociales en la salud mental infantil en Cataluña

http://www.elsevier.es/revistas/ctl_servlet?_f=7064&ip=88.12.91.136&articuloid=13184264&revistaid=37

La prioridad en la solución de estos problemas que van adquiriendo carácter epidémico está secuencialmente en la misma dirección: si se resuelve el problema de la pobreza es más fácil ofrecer soluciones a los otros problemas.

Artículo completo en: Pediatría social
Bajo licencia: Creative Commons
Llicència de Creative Commons

“La era de las madres-vaca”. El periodismo sanitario “original”

Friday, October 22nd, 2010

Esta foto ilustraba un reportaje del periódico El Mundo del pasado 7 de Octubre. La “original” foto no ha sentado nada bien a muchas personas. En el artículo se debate sobre la lactancia materna versus artificial con una mala mezcla de argumentos científicos y de “docudrama” al estilo de: Lidia sufrió un auténtico calvario, nadie la comprendía y estaba al borde la depresión (sic).

La recomendación de la lactancia materna es universal y aporta todos los beneficios sanitarios posibles. Sin culpabilizar a aquellas mujeres en las que no sea posible, el mensaje debe ser claro.

Una profesora de la Universidad Autónoma ha escrito una respuesta argumentada al artículo y ha creado una página de firmas de rechazo al artículo.

Fuente: El Supositorio
Bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Based on a work at vicentebaos.blogspot.com.

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